Cómo aumentar la seguridad de nuestro Mac solicitando una contraseña tras el reposo o el salvapantallas

La gran mayoría de protecciones de los datos que guardamos en nuestro Mac están pensadas para actuar cuando este esté bloqueado o apagado. ¿Por qué? Porque cuando está desbloqueado es porque lo estamos usando. Un interesante recurso para aumentar la seguridad de nuestro Mac es hacer que el sistema solicite una contraseña cuando el Mac salga del reposo o se haya activado el salvapantallas.

Una contraseña tras cierto tiempo en reposo

La idea tras la solicitud de contraseña después de que se haya iniciado nuestro salvapantallas (como este) o el Mac salga del reposo es asegurar que somos nosotros los que estamos utilizando el Mac. Cuando nos ausentamos de delante de nuestro ordenador este empieza una cuenta atrás. Al terminarla activa el salvapantallas o entra en reposo para disminuir el consumo de batería.

Así si configuramos el sistema para que solicite la contraseña después de ello tendremos la seguridad que solo nosotros podemos usar nuestro Mac pasado cierto tiempo de inactividad. La configuración exacta la haremos así:

  1. En el menú Apple () elegimos Preferencias del Sistema.
  2. Entramos en Seguridad y privacidad.
  3. Tocamos el candadito de la parte inferior izquierda.
  4. Introducimos la contraseña de nuestro Mac o utilizamos Touch ID para desbloquear el panel.
  5. Activamos la opción Solicitar contraseña X minutos tras iniciarse el reposo o el salvapantallas.
  6. Elegimos el intervalo de tiempo que queremos dejar pasar.

Con la seguridad en mente debemos configurar un período de tiempo lo más pequeño posible. Probablemente no querremos que se nos solicite la contraseña justo tras activarse el salvapantallas, pero tampoco querremos esperar una hora. En este sentido entre uno y cinco minutos suele ser la mejor elección.

Si bien este sistema no ofrece el mismo nivel de protección que un cierre de sesión automatizado en el que se eliminan las claves de cifrado del contenido del disco, garantiza que ninguna persona no autorizada pueda acceder y utilizar nuestro Mac si no estamos presente.

Una medida de seguridad que, sin ser intrusiva con el uso del Mac en nuestro día a día, permite que en determinados escenarios, podamos garantizar una mayor seguridad de nuestro ordenador.

Imagen | Stefan Riedl