AirPods Pro resistentes al agua ¿Puedo ducharme con ellos?

Los nuevos AirPods Pro, después de meses de rumores, están por fin entre nosotros. En Hoy en Apple hemos tenido ocasión de probarlos y hemos quedado muy sorprendidos. La calidad del sonido y la capacidad de la cancelación de ruido es simplemente impresionante. Además su factor de forma, algo más pequeños, y su resistencia al agua son detalles que les aportan valor extra.

Y justamente de la resistencia al agua queremos hablaros hoy. ¿Puedo ducharme con mis AirPods Pro? Claramente no. Veamos porqué.

La clasificación IP

Cuando decimos que un producto es resistente al agua y sólidos necesitamos cuantificar esta resistencia. La Comisión Electrotécnica Internacional (ICE) define diferentes grados de protección según el estándar IP. Este estándar utiliza dos números para determinar la resistencia a sólidos y al agua. Los diferentes códigos tienen una apariencia del estilo IPXY donde la X es el número relativo a la resistencia a los sólidos y la Y el número relativo a la resistencia al agua.

¿Telegram de Hoy en Apple? ¡Quiero unirme!

La resistencia a sólidos puede abarcar desde 0 a 6 siendo 0 ninguna clase de protección, 5 protección contra el polvo y 6 protección completa contra el polvo.

En la resistencia al agua la escala va desde el 0 al 9 siendo 0 ninguna clase de protección, el 3 resistencia a la humedad ambiental, el 4 resistencia a la lluvia, el 7 resistencia a inmersiones de corta duración y poca profundidad y el 8 resistencia a inmersiones de más duración y profundidad.

La clasificación IP de los AirPods Pro

La clasificación IP de los AirPods Pro es de IPX4. Esto significa que en cuanto a la resistencia a sólidos no se han ofrecido datos y en cuanto a la resistencia al agua el grado es 4, que corresponde a la resistencia a la lluvia mientras sea por un periodo de tiempo inferior a 10 minutos.

Con esta clasificación queda claro que, si bien estos nuevos auriculares son una mejora considerable en términos de resistencia comparados con los AirPods de primera y segunda generación, no llegan, ni mucho menos, a los grados de protección de los iPhone más nuevos que sí son sumergibles.

Conclusiones

Explicada la teoría vamos a ir con la práctica. Hay varias cosas a tener en cuenta. La primera de ellas es que ninguna garantía de ningún producto Apple cubre daños por líquidos. Esto significa que, aunque la resistencia está certificada, si el dispositivo muestra evidencias de que el fallo está causado por líquidos toca pagar la reparación.

Sin embargo, también es importante recalcar que Apple siempre es muy conservadora con las certificaciones. Cuando salieron los primeros AirPods, sin ninguna resistencia al agua, vimos tests en los que los auriculares pasaban por todo un ciclo de lavado en una lavadora y salían ilesos. Ahora con el iPhone 11 la situación se repite, Apple habla de una profundidad máxima de 1 metro por un máximo de 30 minutos, sin embargo hemos visto algún iPhone sumergido hasta 12 metros por más de media hora sin que siquiera sus altavoces sonaran distorsionados pasados unos minutos de secado.

¿Boletín semanal por correo electrónico?

¿Conclusión? Podemos llevar nuestros AirPods Pro con tranquilidad debajo de una lluvia ligera y por supuesto sin preocuparnos de nuestro sudor. Más allá de esto la recomendación es ser cuidadosos siempre sabiendo que nuestros dispositivos son, en realidad, mucho más resistentes de lo que probablemente nos parece.

Artículos relacionados: