Por qué llamamos bugs a los errores

El término «bugs» (bichos en inglés) se usa en informática para hacer referencia a los fallos y errores de un software que causan comportamientos anómalos. Desde un texto desalineado hasta el cierre total de la aplicación pasando por un bajo rendimiento de la misma queda cubierto dentro del concepto de bug.

Aunque existen referencias del uso del término por parte de Thomas Alva Edison hacia el año 1889 entonces se usaba para hacer referencia a unas interferencias en un fonógrafo, sin relación con la informática ni la programación que nos ocupa en este artículo.

Pero ¿qué tienen que ver los «bichos» con los errores informáticos? Vamos a contar un poco de historia.

Corría el año 1974 en la Universidad de Harvard y acababa de finalizarse la construcción de un ordenador electromagnético conocido como Harvard Mark II, financiado por la Marina de los Estados Unidos.

Los ingenieros que trabajaban con el ordenador fueron informados de que había un fallo en un relé electromagnético (un equivalente al interruptor). Tras una investigación descubrieron que el origen del fallo era una pequeña polilla (un bicho, bug en inglés) que provocaba que el relé quedase abierto.

En su informe los ingenieros pegaron el insecto con cinta adhesiva en su cuaderno de notas junto a la anotación «Primer caso de un bug encontrado», fechado el 9 de septiembre de 1947.

Página original del cuaderno de mantenimiento.

A la directora del proyecto, Grace Hopper, le gustó el cariz histórico del reporte y empezó a usarse el término para referirse a los fallos de software de los ordenadores.

Más adelante en la misma época apareció el termino «debug» que podemos traducir como «quitar los bichos» para hacer referencia al proceso de detección y solución de errores para poder presentar al público un software libre de bichos (fallos).

Actualmente si encontramos algún fallo en el uso de nuestros dispositivos Apple podemos estar seguros de que ningún bicho se ha colado en ellos pero lo mejor siempre es informar directamente a Apple para que lo investiguen. Podemos hacerlo desde la página de feedback que Apple pone a nuestra disposición.

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